John McClane & Jack Bauer


Hace tiempo que no escribía especiales. La razón es que cada vez dispongo de menos tiempo y de más películas sobre las que quiero escribir, así que me disculpo por haber dejado a medias el repaso a mis diez directores de cine favoritos, aunque lo retomaré (de momento sólo he hablado de Spielberg, Eastwood y Cameron). También tengo pendiente una nueva edición de frases de cine y un recordatorio a Tony Curtis, fallecido esta semana.

Pero he leído una noticia que me ha vuelto loco: Bruce Willis como John McClane y Kiefer Sutherland como Jack Bauer, podrían aparecer juntos en la quinta parte de la serie Jungla de cristal. Juntar a dos de mis personajes favoritos de todos los tiempos de cine y televisión sería de un disfrute inenarrable. Pero hablemos un poco de ambos personajes, para lo cual será inevitable que cuente partes de las tramas de 24 y Jungla de cristal, así que avisados estáis.


McClane y Bauer son héroes cortados por el mismo patrón. Hablamos de versiones modernas del mítico personaje de Gary Cooper en Solo ante el peligro, sólo que se meten en situaciones mucho más complicadas: vidas personales rotas, ingente número de enemigos y traidores, torpes aliados que no sólo no ayudan sino que ponen más y más trabas, tipos duros de verdad y un irrefrenable deseo de hacer lo correcto, cueste lo que cueste. En definitiva, héroes de verdad.

Vistos así también recuerdan a Harry el Sucio, ya que siempre están en la delgada línea que separa, en estas historias, el reconocimiento por un trabajo bien hecho, de la cárcel por ser considerados auténticos delincuentes. Recordando una frase de Harry el Sucio en Impacto Súbito, uno de sus superiores dice al protagonista: Harry ten cuidado, porque de seguir así o te liquidan o te echan a patadas. A lo que el bueno de Eastwood responde irónicamente : Y eso es una novedad. McClane, por ejemplo, comienza Jungla de Cristal 3 suspendido de empleo y sueldo y Bauer, en más de una ocasión, no sólo ha sido literalmente expulsado de la UAT, sino que ha llegado a estar encarcelado. Me viene a la cabeza una frase que el personaje de George Mason (Xander Berkeley) suelta a Bauer en los últimos capítulos de la primera temporada de 24: Como siempre, Jack, no sé si felicitarte o pedir tu dimisión.

Las peripecias en las que se ven envueltos tanto Jack como John nunca duran más de veinticuatro horas. De hecho, la primera Jungla de Cristal es casi a tiempo real, ya que todo sucede en pocas horas. Es complicado un formato de este estilo en cine, ya que el relato debe desarrollarse en un par de horas de metraje, pero en televisión, con veinticuatro capítulos por temporada, ya es otro cantar. Además, conforme avanza la aventura, el lío cada vez es mayor, los enemigos más complicados e imprevisibles y la resolución final cada vez más difícil.


Hablaba al principio de sus desastrosas vidas personales. La mujer de Jack fue asesinada por Nina Myers al final de la primera temporada. Después tonteó con la guapa Sarah Wynter en la segunda temporada, pero al principio de la tercera ya la había dejado. Se podría decir que después de su esposa, su gran amor fue la atractiva Kim Raver (en el rol de Audrey Raines) pero ya sabéis cómo acabó: torturada por los chinos y completamente trastornada y desequilibrada. Después llegó la agente del FBI Renee Walker (interpretada por Annie Wersching) a la que conoció en la séptima temporada y que falleció a manos de un francotirador en la octava y última.

Curiosamente John McClane no ha tenido tanto ajetreo amoroso (digo curiosamente porque la vida de Bruce Willis siempre ha sido muy, digamos, alegre). Casado en las dos primeras películas con Bonnie Bedelia, en la tercera están separados y en la cuarta divorciados. Pero es evidente que con un trabajo así y con la dedicación que ambos asumen sus carreras, es imposible mantener vida privada más o menos estable.


Eso sí, tanto uno como otro tienen una relación especial de amor-odio con sus hijas. Kim Bauer (la espectacular Elisha Cuthbert) tiene un verdadero imán para atraer todo el peligro del mundo. En la primera temporada fue secuestrada hasta tres veces, mientras su padre debía evitar la muerte del carismático senador David Palmer (Dennis Haysbert), posterior presidente en las temporadas dos y tres, asesor en la cuarta y, como no podía ser de otra manera, asesinado en la quinta. Y en la segunda, la niña trabaja como niñera de la hija de un maltratador (un tipo que asesina a su mujer, casi a su hija y por poco a Kim), se encuentra con un loco en el campo que le hace creer que ha habido una explosión nuclear, es detenida por la policía al llevar un cadáver en el maletero… Ni McGyver fabricaría un imán mejor.

Por su parte, la hija de McClane tampoco es precisamente fea (Mary Elizabeth Winstead) y fue secuestrada en la cuarta parte por el malvado Timothy Olyphant, que quería sumir en un caos la economía norteamericana.


He mencionado antes a David Palmer. Los compañeros de trabajo cercanos a Jack Bauer tienen la fastidiosa costumbre de acabar muy mal (lo mismo le sucedía a Harry el Sucio, que en su segunda película se reía cuando comentaba a su compañero que estaban apostando cuánto duraría con vida). En 24 la comprobación es fácil: de los personajes que iniciaron la serie, sólo Kim Bauer y Tony Almeida (en la octava no se le menciona, pero en la séptima seguía respirando) viven todavía (por no hablar de todos los compañeros nuevos que han ido cayendo). McClane en este sentido tiene algo más de margen, ya que los fallecidos casi siempre son los malos (exceptuando al zoquete Ellis de la primera parte y poco más). Lo que está claro es que ambos dejan, allá donde van, un reguero de cadáveres, como si fueran Arnold Schwarzenegger en Commando, pues es incontable el número de personas a las que han torturado, disparado, acuchillado o apaleado de mil maneras diferentes.

En cuanto a su salud, no son tipos muy recomendables. McClane era un ávido fumador hasta la tercera, además de un borracho de cuidado. Es curioso lo de Hollywood y lo políticamente correcto: McClane debe dejar de fumar, ahora bien, de su boca no salen, precisamente, lindezas. Expresiones como “hijo de puta” y “que te follen” no paran de salir por su boca. Jack es más correcto en su lenguaje (las “leyes” televisivas hacen que sus personajes no puedan extralimitarse, a excepción, claro está, del inimitable Hank Moody de Californication) . Su comentario más repetido es “maldita sea“, sin embargo, asusta más que el personaje de Bruce Willis (puede que se deba a que McClane es bastante más cachondo que Bauer). Sin embargo, entre su pasado de drogadicto (en la tercera llegó a convertirse en adicto a la heroína para superar una misión de infiltrado), la vez que le detuvieron el corazón en la segunda temporada mediante descargas eléctricas, los dos años de intensa tortura en una cárcel aislada de China y el virus que aspiró en la séptima temporada, no parece que vaya a morir de viejo. Además, tanto John como Jack terminan siempre sus aventuras bastante maltrechos, al haber recibido golpes, disparos, caídas o, como McClane en la primera Jungla, atravesar descalzo un suelo lleno de cristales rotos.


En cuanto a situaciones similares, ambos han tenido que lidiar en muchas ocasiones con terroristas (bueno, en La jungla eran siempre ladrones camuflados) que poseían rehenes, lo que siempre da pie a espectaculares secuencias de acción y al uso de múltiple armamento como pistolas, rifles, fusiles, ametralladoras, bombas, lanzacohetes… Aunque McClane las ha pasado más canutas que Bauer, dado que la espectacularidad del cine supera a la televisión (sólo recordarle escapando en camión de un caza de guerra en una autopista más maltrecha que la de Speed o destrozando un helicóptero utilizando un coche a modo de proyectil, me pone la carne de gallina).


Por último, ya que hablamos de auténticos asesinos (lo hacen por un bien mayor, pero al fin y al cabo no paran de matar), recordemos sus muertes más memorables. McClane es más de lanzarse a lo suicida contra el malo, gritar aquello de “te voy a matar, cabrón” y liarse a golpes como un loco. Jack tiene más recursos (aunque está igual de loco) ya que le hemos visto cargarse a alguien dejándolo seco de un golpe en el corazón (Bruce Willis hizo algo parecido en El último boy scout, pero de un directo a la nariz, con un presonaje, Joe Hallenbeck, que todo el mundo compara con su John McClane) o incluso dar un bocado a la yugular, conocido como beso de vampiro, estando maniatado (así de peligroso es este chico).

En la primera Jungla de Cristal, siempre recordaremos a John McClane estrangulando con una cadena al malvado Alexander Godunov (que aunque parecía muerto, luego reaparece). En la sexta temporada de 24 se hace un auténtico homenaje cuando Jack estrangula de forma similar al terrorista Abu Fayed, mientras le da recuerdos para su hermano, muerto años atrás a manos del propio Bauer, igual que McClane en La jungla 3, que se despide con la misma frase (da recuerdos a tu hermano) de Jeremy Irons, en referencia al malvado Hans Gruber (Alan Rickman) de la primera parte.


En la segunda temporada de 24, lo más impactante que hace Jack es disparar a un testigo protegido en la propia UAT, delante de sus aterrados superiores (Mason casi se cae de espaldas) mientras pide algo para cortarle la cabeza, sin siquiera llegar a ponerse colorado. Su intención es utilizarla para infiltrarse en un peligroso grupo que planea un atentado.

Aunque la muerte más memorable de Jack se produjo en la tercera temporada, cuando vació un cargador sobre la asesina de su esposa, Nina Myers. Tal fue su repercusión que incluso se idearon chistes al respecto (si Jack se encontrase en una habitación cerrada con Hitler, Stalin y Nina Myers y tuviera una pistola con dos balas, ¿qué haría? Disparar a Nina dos veces).

Pero nada comparable con lo que tuvo que hace John McClane en La jungla 4.0, al dispararse a sí mismo entre hombro y pecho, de tal manera que la bala lo perforase y terminase alojándose en el villano de la película, que evidentemente terminó fiambre.


En resumidas cuentas: ¿John McClane y Jack Bauer juntos? Desde luego, harían palidecer a Tango y Cash, Riggs y Murtaugh (Arma letal), Danko y Ridzik (Danko: Calor rojo) o cualquier pareja de duros policías que os venga a la cabeza. ¿Tendremos la suerte de poder verlos juntos en la gran pantalla? Es uno de esos sueños que me gustaría ver hechos realidad.

Via: ¿Te gusta el cine?: John McClane & Jack Bauer


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