Monthly Archives: December 2010

Lo histórico está de moda


Por la localidad madrileña de Boadilla del Monte abundan las togas. Personajes de otra época visten capas, túnicas y armaduras sobre el asfalto de un polígono industrial. Son tendencia este otoño. Últimamente, las prendas anticuadas se llevan en televisión. “Lo histórico está de moda”, asevera Carlos Sedes, director de ‘Hispania’.

El lujo del campamento militar romano dista de las austeras cuevas hispanas apenas unos cientos de metros. Un paseo por el rodaje que lleva 15 minutos a paso marcial; 10, a caballo, y cinco, en coche, el medio de transporte que, cuando las cámaras no filman, prefieren estos romanos, defensores de la comodidad y el progreso.
Juan José Ballesta está entre los vecinos pobres, quienes defendieron, no el progreso, sino la Península. Las cuevas del decorado representan las del siglo II antes de Cristo. “Estamos en la guarida escondidos”, cuenta entre las sombras de una gruta, espada en mano. El joven Paulo en esta ficción que Bambú ha producido para Antena 3 protesta por tanta batalla: “Siempre está de guerra todo el mundo”.
Jesús Olmedo, del bando de los romanos, presume en cambio del reguero de sangre que deja atrás su personaje, Marco: “Tengo por contrato un par de muertos al día. Voy a dos por capítulo, ya sean niños, caballos, mercaderes, hispanos…”.
Dos mundos colisionan. La cubana Ana de Armas, Nerea en esta superproducción para la pequeña pantalla, está en medio. Esta hispana (tanto en la realidad como en la ficción) pasa de joven casamentera a sierva esclavizada cuando el SPQR de los estandartes asoma por la Península: “Han interrumpido mi boda y han matado a toda mi familia”.
Parecen razones suficientes para la rebelión, encabezada por Roberto Enríquez, quien interpreta al más legendario de los guerreros lusitanos: “Viriato es un pastor, pero tiene alma de líder. Lucha porque han acabado con su familia, tiene dentro una fuerza de venganza”. Sin embargo, Olmedo, en su papel de “brazo armado de Roma”no entiende tantas reticencias a dejarse engullir por el Imperio: “Bendita ignorancia”. Enríquez cita a los irreductibles galos de cierta aldea: “Estos romanos están locos. Corroboro lo que dice Astérix”.
Fuego en el campamento
Lluís Homar es Galba, el ambicioso pretor romano que pretende hacer méritos antes de su regreso a Roma, que él espera triunfal. “Me encargaron alcanzar la paz, pero yo persigo mi enriquecimiento”. Su escalada social, además de por ‘Hispania’, pasa por Claudia, la hija de un importante patricio. “Esa relación es un pulso”, resume Homar.
Efectivamente, hay contacto y lucha, tal y como se comprueba tras el “prevenidos y acción” del director. La Hispania romana se calienta, no sólo por el fuego que surge de los pebeteros. A la vista queda en la imagen superior. En el rodaje en interiores del tercer y cuarto episodio, Galba se encarama al lecho de su esposa.
– ¿Por qué te acercas a mí, apestando a vino?
Por la localidad madrileña de Boadilla del Monte abundan las togas. Personajes de otra época visten capas, túnicas y armaduras sobre el asfalto de un polígono industrial. Son tendencia este otoño. Últimamente, las prendas anticuadas se llevan en televisión. “Lo histórico está de moda”, asevera Carlos Sedes, director de ‘Hispania’.
El lujo del campamento militar romano dista de las austeras cuevas hispanas apenas unos cientos de metros. Un paseo por el rodaje que lleva 15 minutos a paso marcial; 10, a caballo, y cinco, en coche, el medio de transporte que, cuando las cámaras no filman, prefieren estos romanos, defensores de la comodidad y el progreso.
Juan José Ballesta está entre los vecinos pobres, quienes defendieron, no el progreso, sino la Península. Las cuevas del decorado representan las del siglo II antes de Cristo. “Estamos en la guarida escondidos”, cuenta entre las sombras de una gruta, espada en mano. El joven Paulo en esta ficción que Bambú ha producido para Antena 3 protesta por tanta batalla: “Siempre está de guerra todo el mundo”.
Jesús Olmedo, del bando de los romanos, presume en cambio del reguero de sangre que deja atrás su personaje, Marco: “Tengo por contrato un par de muertos al día. Voy a dos por capítulo, ya sean niños, caballos, mercaderes, hispanos…“.
Dos mundos colisionan. La cubana Ana de Armas, Nerea en esta superproducción para la pequeña pantalla, está en medio. Esta hispana (tanto en la realidad como en la ficción) pasa de joven casamentera a sierva esclavizada cuando el SPQR de los estandartes asoma por la Península: “Han interrumpido mi boda y han matado a toda mi familia”.
Parecen razones suficientes para la rebelión, encabezada por Roberto Enríquez, quien interpreta al más legendario de los guerreros lusitanos: “Viriato es un pastor, pero tiene alma de líder. Lucha porque han acabado con su familia, tiene dentro una fuerza de venganza”. Sin embargo, Olmedo, en su papel de “brazo armado de Roma”no entiende tantas reticencias a dejarse engullir por el Imperio: “Bendita ignorancia”. Enríquez cita a los irreductibles galos de cierta aldea: “Estos romanos están locos. Corroboro lo que dice Astérix“.

Fuego en el campamento

Lluís Homar es Galba, el ambicioso pretor romano que pretende hacer méritos antes de su regreso a Roma, que él espera triunfal. “Me encargaron alcanzar la paz, pero yo persigo mi enriquecimiento”. Su escalada social, además de por ‘Hispania’, pasa por Claudia, la hija de un importante patricio. “Esa relación es un pulso”, resume Homar.
Efectivamente, hay contacto y lucha, tal y como se comprueba tras el “prevenidos y acción” del director. La Hispania romana se calienta, no sólo por el fuego que surge de los pebeteros. A la vista queda en la imagen superior. En el rodaje en interiores del tercer y cuarto episodio, Galba se encarama al lecho de su esposa.
– ¿Por qué te acercas a mí, apestando a vino?
El rodaje se interrumpe. No por la frase de Nathalie Poza. De Armas, que abanica esta violenta escena, mastica un chicle, algo poco probable en los campamentos romanos, dos milenios atrás.
Hay que evitar cualquier anacronismo. Los relojes de pulsera, en este plató de 2.000 metros cuadrados, no son bienvenidos. El equipo de Bambú borra con escobas las huellas que las zapatillas deportivas dejan sobre la arena y esconden tras las cámaras las bombonas de butano que alimentan las antorchas.

Los tatuajes: el enemigo

El departamento de maquillaje se esmera especialmente con Juan José Ballesta, marcado en su piel no por lanzas, sino por agujas: “Los tatuajes me los hice con 16 años. Me dio la tontería. Ahora me lo tienen que tapar todos los días. Ya me han dicho que no me haga más“.
Olmedo recuerda otros obstáculos, por ejemplo grabar el pasado verano en Extremadura: “A temperaturas de hasta 46º en la comarca de La Vera le tienes que añadir ir a galope en el caballo, sacar la espada, pelear…”. Enríquez, envuelto en su desharrapada capa, no admite queja: “En cuanto llegan, empiezan a protestar por todo. Que si hace calor, que si tal.. ¡Que se vayan a su casa!”. La batalla no ha hecho más que comenzar.

Fuente: Serie “Hispania”. Lo histórico está de moda. « Paleorama en Red

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Las librerías más bellas

Si estás pensado hacer un viaje en estas vacaciones navideñas, uno de los lugares que puede resultar interesante para visitar son las librerías y bibliotecas. Generalmente, cuando hacemos turismo no nos planteamos ir un lugar como estos y sin embargo pueden resultar verdaderamente reveladores. A continuación te proponemos una serie de librerías en las que puedes entrar simplemente a curiosear y, quien sabe, quizá traigas en la maleta un recuerdo distinto de ese lugar.

Una de las iglesias más visitadas en Holanda es la que alberga la librería Selexyz Bookstore en Maastricht, Dominikanerkerkstraat, 1. Sus muros del siglo XII albergan infinidad de libros que se entremezcan con la arquitectura del lugar. Abrió sus puertas hace cuatro años y ya se ha convervido en un símbolo de la ciudad. Tomarse un café en su apacible altar es una experiencia, cuanto menos, curiosa.

Al llegar a la librería especializada en ciencia ficción Borderlands Books en 866 Valencia St, de San Francisco, el visitante recorrerá sus estanterías ante la mirada atenta de un gato esfinge que se arrulla entre las alfombras persas que cubren el parquet del local. La personificación de los libros se traduce en que se les considera amigos, en esta librería los aceptan a todos, tanto a ‘los buenos como a los malos’.

A dos pasos de Notre Dame en París, en el 37 de la calle Bûcherie, está instalada desde hace más de cincuenta años la librería Shakespeare y Compañía. Su dueño es George, un amante de los libros de 95 años apodado el ‘Don Quijote del Barrio Latino’. Fisgar entre sus obras de literatura inglesa es dejarse atrapar entre sus paredes, libros antiguos que se acurrucan entre sus infinitas estanterías. Lo bueno de aquí es que uno se puede sentir como en casa, sillones confortables, máquina de escribir y, en el primer piso, una especie de refugio para los viajeros que podrán pernoctar en el lugar a cambio de algunas horas de trabajo entre libros.

En Oporto uno se puede topar con una de las librerías más bellas del mundo, sin exagerar. En la calle de las Carmelitas, 144, se encuentra la centenaria librería Lello. Se abrió en 1906, y lo primero que encuentran los visitantes en su entrada es una magnífica escalera circular, el estilo del edificio es neogótico, y la luz se filtra en las iluminadas estanterías gracias una impresionante claraboya. Este edificio alberga más de 120.000 títulos en diferentes lenguas, muchos de los que se detienen aquí quieren visitar su impresionante arquitectura y adquirir algún volumen de escritores lusos traducido a su propia lengua.

En el centro de Helsinki se sitúa la Academic Bookstore, Norra esplanaden, 39, una enorme librería de estilo modernista que fue construida por el arquitecto Alvar Aalto, padre de este movimiento. Es una de las librerías más grandes de Escandinavia, y entre sus silenciosas paredes blancas se podrá degustar un café mientras se deleita con la lectura.

El reconocido Teatro Grand Splendid escenario de innumerables galas porteñas, que acogió a figuras tan conocidas como la de Carlos Gardel es ahora una impresionante librería, la Ateneo, Avenida Santa Fe 1860, en Buenos Aires. El área de la librería, es de 2.000 metros cuadrados, tres plantes y cuatro hileras de palcos cubiertos de estanterías y libros. La bóveda tiene una pintura de Nazareno Orlandi. El escenario se ha transformado en una acogedora cafetería donde se podrá saborear una buena lectura.

Hace poco en Londres, dentro del proyecto Wapping Wall de la Hydraulic Power Station, se abrió una curiosa librería enmarcada en el jardín de la creativa construcción de este proyecto artístico. En medio del jardín han ‘plantado’ esta librería en un invernadero de cristal. Es el escenario ideal para hojear libros y revistas tranquilamente tanto dentro de la librería como en el jardín que cuenta con bancos de estilo parisino.

En el centro de Bruselas, calle Madeleine 29, está ubicada una librería especializada en Arte, Posada Arts Books. Abrió sus puertas hace más de treinta años por una pareja de holandeses enamorados de los libros, que tras haber vivido en medio mundo decidió instalarse en Bélgica y abrirla. Poco a poco han ido rellenando los cuatro pisos de la librería con libros de arte, historia, monografías, diseño y fotografía en varios idiomas. La estrecha fachada que da a la calle nada tiene que ver con las dimensiones del edificio, un patio interior cubierto le da a la tienda un aire mucho más moderno. Las escaleras de madera y las galerías se abren en habitaciones dedicadas a numerosas temáticas.

Se autodomina ‘Cafebrería’, su nombre real es El péndulo. Esta librería es un espacio cultural con una pequeña cafetería donde también se realizan exposiciones. En el Barrio de Polanco, del DF de México, en Alejandro Dumas 81, podemos entrar en la librería y también en su restaurante (al ser una casona antigua el baño es muy especial y original). Además también se pueden encontrar Cafebrerías Péndulo en Condesa, Santa Fe, Perisur y Zona rosa.

De los cientos de librerías que hay en Madrid, hemos escogido una pequeñita y de lo más acogedora, Petra’s Internacional, calle Campomanes, 13. Fundada por una norteamericana amante de los libros hace ya veinte años es un lugar perfecto para sumergirse en la cultura anglosajona. Además de contar con una gran variedad de libros de segunda mano en inglés, se organizan tertulias, intercambios y actividades en este idioma. Al fondo, donde está instalado el sillón, también puedes encontrar libros en otras lenguas. Se pueden comprar, pero también funciona el trueque.

Via: CanalBiblos: blog de la Biblioteca y Archivo de la UAM: Las librerías más bellas

Cómo llegué a odiar a mis compañeros de piso

Título: "Cómo llegué a odiar a mis compañeros de piso"
Autora: Meritxell Gil

Editorial: Diávolo Ediciones
I.S.B.N.: 978-84-936764-3-8

Descripción del libro/cómic:
Rústica con solapas. Color. 17 x 21,1cm.
108 páginas.
Mayo 2009. Precio: 14,95€

<< Se ofrecen variadas vivencias reales durante 10 años en diversos pisos compartidos. Muy completo: desde qué tipo de fauna los habita, hasta qué hacer cuando un compañero empieza su hibernación. Pasando por cómo consolar a una erasmus cornuda o cómo calmar los nervios cuando te das cuenta de que hace más de 6 meses que nadie limpia nada, entre otras peripecias.>>

Comentario:

No se puede hacer un resumen porque no es una obra que tenga un principio y un fin. Yo diría que se trata más bien de un compendio de anécdotas vividas en el seno de unos pisos compartidos. Imagináos. Si ya es difícil convivir con tu familia, cuando tratas con el mundo exterior puedes encontrar de todo.

La autora escribe de una manera desenfadada y humorística. En algunos puntos de la narración, la prosa es mejorable, pero hace al lector sentir diversas emociones: miedo, asco, risa,…

Lo más alucinante es que sean historias verídicas, con sus estereotipos y sus títulos originales, transcurridas no hace mucho en Gerona, y que se alternan con ingeniosas ilustraciones o tiras de cómic también hechas por Meri.

El pijo, la paloma, los kleenex, el estropajo y el duende son los relatos que más me han divertido especialmente de este libro ligero (roza el centenar de páginas), pero que merece la pena leer porque es el primer libro que veo que trate los problemas que acarrea compartir vivienda desde una perspectiva tan cercana y personal.

Cabe añadir que se trata de una primera obra, y como tal, se espera que siga creciendo y mejorando.

Podéis visitar el blog del libro aquí y su blog personal aquí.

Via: El último primer beso: Cómo llegué a odiar a mis compañeros de piso


Balada Triste de Trompeta (2010)

Hacía siglos que no me iba a ver una película al cine con este literalmente vacío: puro placer y comodidad, más hoy en día cuando en los últimos tiempos la poca educación se ha apoderado de muchos, sobretodo con el tena de los móviles. En fin, daría para otra entrada.

Alex de la Iglesia ha vuelto con fuerza, con un film notable y con un tacto que no recordaba desde la magnífica El Día de la Bestia. Soy seguidor de este tipo de cine, me gusta ver escenas que desentonan por lo tronchante que llegan a ser. Ver a un payaso a machetazo limpio merece un buen alago. Aunque el film, como es habitual en este director, después toma un cauce semi-distinto y con un ritmo frenético hasta el punto que el espectador no tiene la menor idea de por donde puede tirar la cosa. Esto algunos lo verán como algo negativo, para mi es un sello de distinción de De la Iglesia.

Via: Marru Rocks the World: Balada Triste de Trompeta (2010)


Letras LOS SUEÑOS DEL COMISARIO MONTALBANO

Son al menos 26 los libros ?entre novelas y relatos? que Andrea Camilleri ha dedicado a su personaje Salvo Montalbano, comisario policial de la imaginaria localidad de Vigàta, cuyos casos son resueltos de manera poco ortodoxa pero con un alto sentido de la honestidad y la ética. Después de labrar una brillante carrera en el teatro y la televisión de Italia, el escritor siciliano concibió un personaje de su tierra natal que rindiera homenaje con su nombre al legendario Pepe Carvahlo, detective gallego que actúa en Barcelona, fruto de la imaginación del catalán Manuel Vásquez Montalbán. Uno y otro investigador se asemejan pero también guardan sus diferencias. Aunque ambos comparten la afición por la buena gastronomía, la irreverencia como norma de conducta y el vínculo afectivo con mujeres muy peculiares, uno pertenece al cuerpo de policía en una pequeña localidad del sur de la isla más grande del Mediterráneo y el otro se desempeña como detective privado en la urbe Condal. Los dos personajes han gozado de un éxito de crítica y ventas poco usual en el terreno de la literatura masiva de entretenimiento. En 2007, Camilleri presentó La pista di sabbia bajo el sello Sellerio Editore, en Palermo, y tres años después la firma barcelonesa Ediciones Salamandra añadió a su colección Montalbano la muy vendida La pista de arena, bajo traducción al castellano de María Antonia Menini Pagès, bastante atinada por cierto. Un relato policial que marca un giro en su trayectoria.

Esta vez Salvo Montalbano actúa bajo la influencia de sus sueños, en especial uno que combina la figura femenina con la equina. Esta identidad onírica marca tanto el discurso de la trama como el tono narrativo. La trama de La pista de arena comienza con la terrible imagen del cadáver de un caballo sobre la playa, en las afueras de la casa del comisario, donde fue abandonado con muestras de extrema crueldad. No se trata del asesinato de un hombre sino de la manifestación de la perversión de los seres humanos a través de un sacrificio animal sangriento. Este purasangre muerto no sólo delata un ansia criminal sino también la condición social de sus autores. El hallazgo conduce al comisario al exclusivo mundo del hipismo siciliano y al oscuro terreno de las apuestas ilegales y de sus turbios personajes. Es un punto de partida en torno a un espacio distinto ?signado por el dinero y el poder económico? a los frecuentados por el investigador de Vigàta, más habituado a los círculos del crimen siciliano.

En el desarrollo de la historia intervienen sus colaboradores policiales usuales ?Augello, Fazio, Gallo, Catarella, Galluzzo?, siempre alrededor de las corazonadas de este hombre que, a sus cincuenta y tantos años, descubre su inminente vejez, su necesidad de usar anteojos, sus dolores en el cuerpo y en el alma. Pero también aparecen los habituales personajes femeninos ?Livia, su amor permanente y distante desde Génova; Ingrid, su peculiar amiga sueca; Adelina, la mujer que limpia su casa y le cocina sus platos favoritos? con la novedad de la aristocrática y bella Rachelle, propietaria del corcel torturado y piedra angular de sus angustias como policía y como hombre, siempre desde una perspectiva masculina, propia del soltero resistido al matrimonio pero sin renunciar al erotismo y la relación afectiva. El elegante mundo de la hípica en el contexto del crimen organizado ofrece los catalizadores necesarios para conducir la trama hacia un final dominado por la deducción detectivesca.

El giro en la trayectoria de Montalbano se halla en el recurso onírico, suerte de compuerta hacia la comprensión de sí mismo. En mucha medida, la novela deviene en una reflexión interna sin sustituir la necesaria acción propia de una trama policial. Camilleri, acabado de cumplir sus 85 años, tiene el tino de enfrentar el final de la vida desde una perspectiva más densa, menos coyuntural. Tal vez por eso su personaje más emblemático universalmente ?creado por el hombre de teatro y televisión cuando tenía 69 años? no es el clásico detective enfrentado a las estructuras de poder ?como en la tradición de la novela negra? sino el hombre desafiante de los años, dispuesto a afilar aún más su humor sarcástico y su lenguaje irónico. Montalbano se pone viejo en un mundo con miles de años de historia.

LA PISTA DE ARENA (?La pista di sabbia?), de Andrea Camilleri. Ediciones Salamandra, Barcelona, 2010. Traducción de María Antonia Menini Pagès. 211 páginas.

Fuente: Letras LOS SUEÑOS DEL COMISARIO MONTALBANO « Ideas de Babel


El viaje del héroe de Harry Potter

30 de junio de 1997. Una fecha clave para el mundo editorial y, posteriormente, para el mundo cinematográfico. Fue la fecha en la que se editó el primer libro de una saga infantil que marcaría historia: Harry Potter y la piedra filosofal. Hasta nuestros días, a lo largo de 13 años, una nueva generación de lectores y espectadores ha ido creciendo a la par que nuestro mago protagonista, Harry Potter, ha ido aprobando cursos en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Durante estos 13 años, la nueva generación de lectores jóvenes (y no tan jóvenes) ha encontrado en Harry y su valentía un símbolo de referencia, un modo de actuar, unos valores con los que enfrentarse a la vida? en definitiva: un héroe. Es cierto que Harry Potter no ha sido el primer héroe de la historia. Antes que él ha habido numerosas figuras míticas y heroicas, provenientes la mayoría de la mitología griega. Pero también es cierto que Harry es, indiscutiblemente, una de las figuras culturales referentes del siglo XXI para muchos niños y adultos.

Decía Joseph Campbell en su libro El héroe de las mil caras, el mayor estudio jamás publicado (1949) sobre el héroe y la mitología, que ?desde que existe el hombre, en todos los tiempos y en cualquier circunstancia, los mitos han florecido y han sido la inspiración de toda actividad generada por el cuerpo o la mente humanas?. A lo largo de la historia, los hombres y mujeres, nuestros padres, nuestros abuelos y nuestros antepasados, todos ellos han contado relatos para compartir sus experiencias en el mundo, para explorar modos de superar los problemas que nos encontramos en el día a día o para intentar descubrir el profundo significado que se esconde en la vida diaria. Algunos de estos relatos, que vienen contándose y trasmitiéndose de generación en generación desde que el hombre desarrolló su capacidad de comunicarse mediante la palabra, han acabado transformándose en mitos, con el potencial de guiar e inspirar a aquellos que los han escuchado a lo largo de los tiempos.

Si estuviéramos jugando a un juego de mesa y nos pidieran que en menos de 30 segundos hiciésemos una lista mental de héroes, serían muchos los nombres que se nos vendrían a la cabeza: Hércules, Teseo, Aquiles, Ícaro, Superman, Spider-Man, Batman, Moisés, Sansón, Luke Skywalker, Frodo, Aragorn, Goku y un larguísimo etcétera. Podríamos preguntarnos qué tienen en común todos estos personajes ya que, aun viniendo de culturas y tiempos tan diferentes, todos han perdurado en el imaginario y en los corazones de la gente y han supuesto grandes éxitos de ventas, tanto en las librerías como en los cines. Harry Potter es el héroe actual para muchos jóvenes, es aquél que lucha mediante sus poderes contra las fuerzas del mal que reinan en el mundo de la magia y pretenden acabar con él y con los seres que le quieren. Pero, al igual que otros muchos héroes, Harry no está solo en este viaje, ya que ha contado con numerosos ayudantes que le han auxiliado en las numerosas pruebas y etapas que ha tenido que ir superando a lo largo de siete libros y ocho películas, una serie de etapas que otros héroes ya superaron en la antigüedad. Ahora podemos ver qué puntos guarda en común la obra de J. K. Rowling con la mitología del héroe.

El viaje de un héroe

Cuando Joseph Campbell sostuvo que todas las historias míticas se fundamentaban en un fondo común de imágenes y símbolos estaba haciendo referencia, en parte, al trabajo del psiquiatra Carl Jung y su teoría de los arquetipos. Él sostenía que en un cierto tipo de impulsos e instintos psicológicos se manifiestan a través de fantasías y revelan su presencia mediante temas simbólicos. Estas formas o imágenes se dan prácticamente en todo el mundo como constituyentes de mitos. A medida que los mitos emergen de la mente inconsciente en sueños y mitos, aparecen los arquetipos en forma de personajes (princesas, dragones, caballeros y hechiceros) que ayudan u obstaculizan al héroe en su camino hacia la verdad, la paz o la justicia. Aquello que hace el héroe, lo que dice, las aventuras en las que participa e incluso los lugares que visita como el castillo encantado, la montaña mágica o la cueva tenebrosa, todos son elementos que aparecen una y otra vez en mitos alrededor del mundo. En el corazón de estas historias suele esconderse un conflicto central entre dos conceptos opuestos, como el bien contra el mal (Orden del Fénix vs. Mortífagos) o la luz contra las tinieblas (Harry contra Voldemort). Cuando vemos desatarse este conflicto, descubrimos el germen del conocimiento que podrá ayudarnos a encontrarle sentido a nuestras vidas. La saga Harry Potter está concebida como una mezcla de la mitología griega y de todos los mitos medievales de brujas, hechiceros y caballeros armados, que son a su vez herederos de los griegos. Tal y como Campbell y otros estudiosos han demostrado, en la mayoría de los mitos existe una típica secuencia de acciones a realizar por el héroe.

El viaje del héroe de Campbell se puede descomponer en tres etapas: La Partida (o Separación), La Iniciación y El Regreso, también semejantes a los famosos tres actos de las obras de teatro y de las películas (presentación, nudo y desenlace). Cada etapa está compuesta por varias partes, que pueden estar presentes o no, y pueden variar su orden dependiendo de la encarnación del mito. Primero, el héroe se debe separar del mundo real u ordinario en el que vive, marcando el inicio de la historia. En el nuevo mundo, el héroe deberá superar una serie de pruebas y obstáculos para poder conseguir una iniciación en disciplinas extraordinarias. Finalmente, el héroe regresará para compartir con sus semejantes aquello que ha aprendido. Todo esto, dicho de una manera tan resumida, puede resultar algo confuso; pero deteniéndonos en las distintas etapas veremos que el camino de Harry no es muy diferente al de los héroes pasados ni al de los héroes que en un futuro vendrán.

La Partida: la casa de los Dursley

La primera fase del Viaje del Héroe es la denominada ?Mundo Ordinario?, el mundo normal del héroe antes de que la historia comience. Al igual que Neo se encontraba relativamente feliz en Matrix o que Luke Skywalker vivía sin preocupaciones siendo granjero en Tatooine, Harry Potter lleva una vida ordinaria en casa de sus tíos, los Dursley. Desafortunadamente, al igual que el resto de los héroes, esta vida no es la apropiada para un chico de su edad, de hecho sus tíos y su desagradable primo le maltratan por ser quien es. Pero esta fase del mito durará poco. La siguiente fase, crucial para nuestro héroe Harry, es ?Llamada a la aventura?. La historia comienza con el héroe recibiendo una llamada a su aventura, es el primer hecho de una cadena de sucesos que separarán al héroe de su hogar y su familia. Esta llamada puede perturbar su vida cotidiana. Harry es consciente de que no es un niño como otro cualquiera, puesto que a veces es capaz de hacer cosas inimaginables, es capaz de hablar con serpientes? es capaz de hacer magia, en definitiva. Un día, miles de cartas comienzan a entrar por el buzón para llamar a Harry a esta aventura, para comunicarle que su sitio se encuentra en Hogwarts. Al igual que los androides de Star Wars llevaban el mensaje a Luke, en nuestro caso son los cientos de lechuzas quienes llevan los mensajes.

Pero iniciar un viaje no puede resultar todo lo sencillo que uno desea. A veces, el héroe necesitará de una ?ayuda sobrenatural? para poder emprender la aventura. En nuestro caso, Harry se encuentra prisionero de los Dursley, quienes no le dejan escapar ni ir a Hogwarts. Al igual que en Star Wars Obi-Wan Kenobi era quien ayudaba a Luke, Morfeo ayudaba a Neo o incluso el conejo era quien ayudaba a Alicia en su país de las maravillas. En este caso todos hemos recordado ya quién es el primer ayudante de Harry: el grandullón Hagrid, quien con su moto encantada y con sus poderes derribará toda clase de muros y se llevará a Harry con él, ayudándole también a comprar sus primeros elementos mágicos: la varita del Sr. Ollivander y su lechuza Hedwig. Respecto a esto, a menudo el joven e inexperto héroe descubre en las primeras etapas de su aventura que no puede seguir adelante sin la ayuda de algún elemento sobrenatural, y es que sin las varitas -sus talismanes- los magos del mundo de Potter no pueden efectuar magia, y si alguno de los oponentes es capaz de desarmar al otro mediante un expelliarmus? está perdido.

El ?Cruce del Umbral? será la última fase de la partida de Harry. El umbral marca la división entre el mundo familiar y desconocido para el héroe. En Matrix es la sala donde Neo debe decidir entre la pastilla azul o roja, mientras que en Superman es la Fortaleza de la Soledad. En el mundo de Harry Potter, en cada entrega de la saga, esto ocurrirá en el Andén 9 y ¾, el último sitio que conecta el mundo de los muggles con el mundo mágico, el tren que Harry Potter coge cada curso para no volver atrás durante un año.

La Iniciación y el entrenamiento en Hogwarts

En el particular viaje de nuestro héroe, Harry Potter, al cruzar los muros de Hogwarts, el particular castillo encantado de la mitología adaptado a los nuevos tiempos, tendrá que superar varias pruebas y batallas, a su vez con numerosos compañeros, mentores y enemigos, de forma que nuestro héroe aprende las reglas del mundo especial. Esta fase es conocida como ?El Camino de las Pruebas?, que corresponde a la clásica escena del entrenamiento (en este caso, un entrenamiento que durará 7 entregas), donde el héroe se encuentra con el mundo desconocido y donde deberá superar una serie de pruebas que lo ayudarán a aumentar su nivel de conciencia. Es, sin embargo, la primera entrega la que mejor refleja el gran número de etapas por las que debe salir victorioso: su encuentro con el Trol en los lavabos para salvar a Hermione; el partido de Quidditch en el que consigue la victoria; su enfrentamiento con el perro de tres cabezas, que guarda la entrada para conseguir la piedra filosofal; el episodio de las raíces que apresan a él y a Ron y Hermione; aquél otro en el que debe encontrar la llave voladora que abre la puerta; la fatídica partida de ajedrez en la que Ron se sacrifica; todas estas etapas para llegar finalmente al encuentro con Voldemort.

A lo largo de esta serie de pruebas, los héroes cuentan con unos aliados que les ayudarán. La separación entre el bien y el mal es muy clara en el mundo de J. K. Rowling, la luz será quien ayude a Harry mientras que las tinieblas será quienes se opongan a él. Harry encontró en Hermione y Ron sus más fieles ayudantes y amigos, que a pesar de los roces continuos (generalmente por celos) siempre estarán ahí para ayudarle a superar todas sus pruebas. Harry también cuenta con un elenco de maestros, los profesores, quienes le enseñarán todas sus habilidades. Pero si hay un maestro que destaca sobre todos es, sin duda, Albus Dumbledore, el mago más poderoso, en el que pueden verse claramente las influencias mitológicas (su parecido con Merlín es incuestionable).

La fase del ?Acercamiento? es aquella en la que nuestro héroe sale victorioso o que tiene éxito durante las pruebas. Con cada prueba superada, Harry aprende algo que le será valioso para su destino final con Voldemort, serán lecciones que le enseñarán a madurar y a ser mejor mago que su contario.

Una de las fases cruciales de la aventura es la ?Prueba difícil? o ?traumática?, aquella en que la crisis es la más grande de la aventura, que es de vida o muerte. Excepto en El Prisionero de Azkaban, en todas las entregas de la saga la prueba definitiva de Harry ha sido un enfrentamiento final con Voldemort. A expensas de que en julio del 2011 se estrene la última entrega, de momento en todos los enfrentamientos Harry ha salido triunfante. Y esto nos conduce a la última fase de esta parte de la iniciación, que es la ?Recompensa?: el héroe se ha enfrentado a la muerte, se sobrepone a su miedo y ahora recibe una recompensa. En ocasiones, son mediante lecciones aprendidas o el descubrimiento de cosas sobre sus padres y su pasado, como puede ser la reconciliación con Sirius Black al final de Azkaban, pero el ejemplo más claro es que, en muchas de las entregas, es finalmente la casa de Gryffindor la que termina ganando la Copa de las Casas.

El camino de vuelta

Muchas veces, para regresar a casa el héroe antes debe morir y resucitar. Muchos han sido los enfrentamientos que han dejado a Harry malherido, como su encuentro con los Dementores, y éste ha tenido que recuperarse en la enfermería, un lugar donde nuestro héroe vuelve a nacer. Pero tras cada aventura, el héroe debe volver a su hogar, deberá volver a su mundo ordinario, en nuestro caso Harry deberá volver a Inglaterra a pasar el verano en casa de los Dursley, los únicos familiares que le quedan.

Sin lugar a dudas, Harry Potter ha conseguido por méritos propios elevarse al mismo nivel que muchos de los antiguos héroes mitológicos. Es más, más de uno querría una varita mágica hecha con pluma de Fénix para superar sus pruebas. El tiempo dirá si las generaciones futuras guardarán a este gran personaje en la tradición cultural, en alguien que haya vencido la barrera del tiempo y de las edades, alguien que acompañe a los jóvenes en sus viajes por la vida, ya sea mediante sus libros o sus películas. Pero seguro que en esos viajes, cuando ellos agarren los mapas, jurarán solemnemente que esto es una travesura.

Fuente: El viaje del héroe de Harry Potter | Giant Magazine

El universo morentiano, de la A a la Z

Como homenaje al fallecido artista Enrique Morente, ofrecemos algunas entradas del diccionario del cantaor, incluido en el libro La voz de los flamencos, de Miguel Mora, y publicado por la editorial Siruela en 2008

El cantaor Enrique Morente

El cantaor Enrique Morente, en una actuación en el San Juan Evangelista en 2008.- CRISTÓBAL MANUEL

Andalucía. El tópico me gusta: Andalucía gitana y mora. Suena bien. Hay varias y me gustan todas. La cuna del flamenco, sí. Pero hoy ya no es sólo de Andalucía. Es de muchos sitios, y cuantos más sean, mejor. ¿El Estatuto de Autonomía dice que el flamenco es nuestro? Eso me recuerda a mi maestro Pepe de la Matrona, que en la posguerra fue a buscar el carné de artista al sindicato vertical, a la Falange. Un jurado te examinaba de muchos géneros. "¿Quién me examina?", preguntó Matrona. "El Canario de Madrid." "Pues dígale que está aquí Matrona y le va a pegar una patada a la jaula y va a salir el pájaro volando." ¿Vamos a examinar los andaluces a un flamenco de Extremadura? ¿A decidir si la rumba de El Pollito se atiene a los cánones?

Aurora (Carbonell, su mujer). Alboreá, amanecer, la Aurora de Nueva York. Y luego está Aurora, la granaína del Rastro de Madrid, que habla mejor granaíno que los de Graná.
Ava (Gardner). La conocí en Zambra. Un día junto al mostrador de la entrada, por donde salíamos al escenario, en un saloncito precioso. Llegué y había allí una mujer con vaqueros y camisa blanca. Buenas noches, buenas noches. Pensé: "¿Y esta tía tan guapa?". Cuando salí me di cuenta. Así que volví y allí estaban El Gallina y Pericón: me la presentaron. No llevaba una gota de pintura, era una maravilla. Con El Gallina, Varea y Pericón simpatizó mucho. Ha quedado una imagen injusta y frívola de ella; o fue mal contada por los flamencos, mal descrita, o mal escuchada. Le gustaba mucho el cante bueno. Para ir de fiesta con artistas como aquéllos te tenía que gustar mucho el cante. La impresión de que todos se acostaron con ella es mentira. En aquella época el Sacromonte también estaba lleno de artistas americanos que venían a oír flamenco. Anthony Quinn, Ingrid Bergman… Entonces era distinto… Decían que el flamenco para turistas iba a acabar con el flamenco; pero en los tablaos era más peligroso el turismo interior que el exterior.
"Ay". Pepe de la Matrona criticaba mucho a los cantaores que no sabían decir "ay". Siempre nos daba una disertación: "Señores, el ay es un lamento, no un rebuzno".
Belmonte, Juan. La época de gloria: ¡haber conocido a Belmonte y a Joselito escuchando a Chacón! También a Manuel Torre, que era íntimo amigo de Chacón aunque los flamencólogos se encargaron de separarlos. Siempre que podían se llamaban para escucharse. En realidad, Chacón fue un gran promotor de Manuel Torre.
Cabales. Uno de los cantes grandes. Se llama así no porque haya reuniones de aficionados cabales cerca, sino porque en la época de las cabales, el cantaor que no cerraba la siguiriya con la cabal no remataba la noche: el cante no quedaba cabal. Hacía tiempo que no se cantaba, y yo lo empecé a hacer más rítmico, más rápido, con una guitarra diferente y con percusión. Es un cante que siempre exige mucho, en el fondo es una siguiriya, el único cambio real de la siguiriya. Hay que cogerle el truco, pero salir adelante con ella no es fácil. Yo cada vez que vuelvo a hacerla le saco más partido. Tiene vuelo y muchas posibilidades.
Camarón de la Isla. Hizo pasar momentos muy dolorosos con su desaparición. Se fue demasiado pronto. En la garganta tenía el almíbar gitano, lo dulce y lo rancio. Era un gran músico natural, con una intuición asombrosa. Tenía muchos fuertes: el color de la voz, un sentido rítmico extraordinario, un conocimiento del flamenco espléndido. Todo lo que hacía estaba siempre bien colocado, perfectamente cuadrado, y además con inspiración y con duende. No se podía pedir más. Una maravilla. El mundo entero, cuando enfermó, intuyó que se perdía alguien fuera de lo normal. Y ahí empezó la angustia de la gente y se empezó a mostrar más atención hacia el flamenco. Cuando murió, muchos creyeron que iba a pasar como uno más, pero no fue así: su música no ha hecho más que crecer, cada vez va a más. El equipo era imbatible. Paco fue un inmenso productor, y el padre de Paco les animó a cantar la antología entera. Murió sin herederos y dejó una maravilla que no se puede imitar.
Candela. El bar más flamenco de Madrid. Recuerdo la noche que entró Camarón por la puerta de atrás. Miguel, el dueño, echó a todo el mundo de la cueva y pudimos pasar juntos esa noche. Venía con Luis, Carlos y Pepe Habichuela y dos o tres amigos más. Éramos pocos y se podía hablar. Aquella noche habló mucho, cosa rara en él. Fue una noche sana, él tomó Fanta de naranja. No había drogas ni metepatas. Hablamos, cantamos… Las noches sin comunicación, sólo con el ruido de la música, son insoportables. Una copa, una charla, un cante, una guitarra. Fue una noche bonita, estuvimos muy a gusto. El Candela ha sido muy importante porque nos permitió a un montón de profesionales reunirnos, vernos, y empezó a bullir todo y a crecer. Hubo momentos muy bonitos, cada día iba allí gran parte de la profesión, y muchos venían de fuera. Se gestaban discos, conciertos, grupos, colaboraciones… Ketama y La Barbería del Sur salieron de allí; y recuerdo que la llegada de Gerardo Núñez al Candela fue un acontecimiento; esas facultades, esa intuición, ese coraje… Nos quedamos impresionados. Fue una sorpresa. También llegaron Rafael Riqueni, Cañizares, y Sabicas incluso estuvo alguna vez, en la época que grabamos el disco juntos (1990). Es el local más importante para el flamenco de los últimos 30 años; Miguel Candela tiene ese mérito. El Candela es una parte de mi casa.
Compás. La forma, la técnica de medir el ritmo. Unos lo entienden de una manera, otros de otra, pero es una de las riquezas del flamenco, una forma de medir que no existe en otras músicas, sobre todo cuando hablamos de soleás, bulerías, siguiriyas o tientos… La medida del fandango es más universal, está en la jota aragonesa por ejemplo, pero si la aceleras y le cambias un poco el carácter, te descuidas y te sale una bulería. Ese tipo de juego rítmico existe mucho en el flamenco. El compás es para escribirlo y el tiempo para sentirlo. Hay trabajos perfectamente cuadrados, muy medidos, pero que están sin arte. Hay gente que tiene mucho compás y no es artista. Chocolate cantaba totalmente libre, fuera de los cánones del compás y de la guitarra, y es un artista que ha quedado en la historia. La Paquera no tenía el estilo moderno de la bulería de Jerez, pero mejor que ella no ha cantado nadie por bulerías… Casos y cosas así se dan mucho en el laberinto, a veces confuso, del flamenco. Una prueba más de que en el arte los dogmas no valen para nada.
Chacón, Antonio. El más grande compositor de cante que ha habido, seguramente. Tenía la habilidad de coger una cartagenera o una taranta pequeña y hacer un grandioso cante. Lo más importante de él es su capacidad creativa; él es la encarnación del creador flamenco, junto a otros como El Mellizo. El cante ha sido creado por los cantaores, igual que la guitarra la crearon los guitarristas y el baile, los bailaores. La pena fue que el invento de la grabación llegó tarde y nos perdimos a algunos creadores importantísimos, y como el cante no se escribe en partituras, sólo se transmitió oralmente. Sabemos cómo es la música de Mozart e incluso la medieval. La pregunta es si la malagueña del Mellizo se parecerá a la original que él compuso, teniendo en cuenta la anarquía del arte flamenco, las noches ajetreadas e inspiradas, efusivas y generosas, y a veces dolorosas, de esta profesión. Es posible que muchos de los cantes que se achacan a tal o cual autor tengan muy poco que ver con el punto de partida. Chacón sólo grabó una pequeñísima parte de su repertorio, porque una de sus virtudes era su largueza como cantaor. Yo hice 24 cantes suyos, pero él era un gran dominador de cantes sin guitarra y creo que nunca cantaba igual, no se parecía dos noches distintas. Martinetes, siguiriyas, soleás, tonás, romances, de una vez a otra era una historia distinta. En todo caso, todo lo que dejó es sublime.
Dinero. En el flamenco no se ha movido el dinero como en otros géneros. Nunca se ha movido como ahora, pero se ha movido. Los flamencos han estado siempre en ello. La droga del tiempo anterior era el juego. Había muy buenos crupiers y estupendos jugadores de cartas flamencos. Y de lotería. Marchena tomaba una calle de Madrid y le decía a su representante que fuera por la otra acera comprando lotería a los ciegos. Por lo visto le tocó varias veces. Y luego se lo gastaba otra vez.
Duende. Una palabra inventada, una invención romántica para no decir pellizco, pero es lo mismo: la inspiración, el corazón, la transmisión.
España. Siempre en la boca del cante: en los jaleos se decía antes: "¡España-Jerez!". Claro que yo he llegado a decir hasta "Viva Grecia". Ya no sabemos dónde estamos, ni lo que comemos. ¡No ha tenido que sufrir nada el flamenco hasta que le ha hecho caso España! Tuvieron que venir de fuera a convencerlos y aun así están dudosos, no le gusta a casi ningún burócrata. Y eso que parece que el flamenco es español. Resulta difícil decir que el flamenco es un arte de perseguidos, pero es verdad que procede de los barrios marginados… Otra figura muy española son los señoritos, pero supongo que habría de todo, con arte y sin arte, igual que en todos los demás oficios. Parece claro que el cante surgió en diferentes ciudades, hace siglos, casi siempre en sitios de mal vivir. En Graná salió en las cuevas y las ventas, Zoraida, El Álamo… Allí se buscaban la vida los cantaores con los señoritos y pasaban cosas graciosas. Le decían al señorito: "¿No tiene usted una foto de su nieto?". "Aquí tengo una, mire qué cosa más bonita." Los artistas se pasaban la cartera y sólo le dejaban la foto al pobretico. Pese a todo eso, el flamenco representa a la patria en todo el mundo desde hace muchísimos años. Se exporta mejor que los toros, claro. Ese éxito que tiene fuera a algunos les sigue pesando, cosa que entiendo. Como nunca han convivido en un entorno favorable hacia el flamenco, no se sienten representados.
Flamencólicos. Dicen que yo inventé la palabra, pero también se me acusa de otras cosas. Incluye melancólico; cólico; coliflor; alcohólico, y seguramente tiene connotaciones más graves. Viene de flamencólogo, claro, que es una palabra que inventó Anselmo González Climent, un argentino que era buen aficionao. La flamencología es un mundo de hombres apasionados que han hecho una labor por una parte buena, cuando los libros estén bien hechos; porque un libro siempre es importante pero una copia de un libro de otro libro de otro libro es menos importante, ¿no? Lo que ha sucedido es que algunos empezaron a representar la Real Academia del Cante Flamenco y a dirigir los sentimientos de la gente y de los artistas; a decir lo que se tenía que hacer y lo que no, y se perdieron en partidismos, y entonces muchos artistas se aprovecharon para conveniencia de sus carreras personales. Hay trabajos muy válidos y respetables, aunque han contribuido a algunos equívocos. Pero siempre que un género musical tiene muchos libros escritos sobre él es porque merece la pena. ¿No?
Guitarra. Nuestro instrumento. Un instrumento de volumen sutil, pero que tiene problemas: no llega como el saxofón o la trompeta; por eso es muy difícil sonorizar la guitarra en los conciertos y en los espacios grandes hay que enchufarla. No hay más remedio. Tiene posibilidades maravillosas pero está inventada para la distancia corta. Soy un gran admirador de la diversidad de expresiones de la guitarra flamenca desde Manolo de Huelva hasta ahora mismo. Mi hijo Kiki parece que va a ser tocaor. En El pequeño reloj hice un homenaje a la guitarra, soy un guitarrista frustrado. Si no veo dos o tres guitarras por la casa no estoy contento, me gusta tenerlas cerca. Aunque no soy gran lector de música, es un instrumento muy difícil. Le tengo muchísimo respeto. Me imagino que piano a mitad de carrera será igual de endemoniado, pero hacer un acorde de Do en un piano debe ser fácil y hacerlo en la guitarra requiere muchísimo tiempo. Exige más ensayo que el cante, más sacrificio: sin eso, nadie toca un pimiento. Los tocaores siempre están tocando. El cante tiene otra ventaja: ensayar un cante es muy difícil, de hecho yo jamás ensayo.
Habichuela, Los. He pasado gran parte de mi vida junto a la familia. Ligado por destino, por amistad y por admiración; por paisanaje también. Y por arte, sobre todo. Juan y Pepe comparten el espíritu, pero su técnica es muy distinta. Pepe puede hacer un concierto de rasgueo. Juan tiene esa flamencura extraordinaria, ese sonido tan personal y de tanta calidad. Pepe ha conseguido un nivel técnico espectacular, el de las grandes guitarras. A él le debo el disco de Chacón, el Despegando y muchos trabajos. A Juan, muchos momentos muy importantes de inspiración. El mito de la contención del tocaor que acompaña y el de la sincronización perfecta del guitarrista con el cantaor no existen. Lo importante es la intención, el concepto, la expresión, la habilidad de hacer la falseta que viene a cuento después del cante, la sutileza y la intuición. La leyenda de esos que chanelan [presumen] de "cazadores" no existe. El guitarrista y el cantaor tienen que escucharse mutuamente. Ir juntos no siempre se consigue. Si eres un prodigio de técnica, vas al mismo tiempo. El diálogo puede ser respuesta y pregunta. Pero para contestar hay que preguntar antes. Juan tiene fama justa de acompañar bien.
Hispavox, Antología Flamenca de. De las primeras que me compré y de lo primero que pude escuchar en mi pickup; me parecía una maravilla y todavía me lo parece. La hicieron los franceses, la casa de Le Chant du Monde, y luego la compró Hispavox. La montó Perico el del Lunar, él fue el productor, lo que entonces no existía. No se ha superado.
Indio Gitano, El. Maravilloso extremeño, una voz entre lo gitano y el soul y el blues. Sonaba como Louis Armstrong y era un personaje extraordinario.

Juicio, El. Ja, ja. Aquello ocurrió en Motril en los años 80. Era un festival. Había dos ambigús al borde del escenario, así que el artista que salía a cantar a las tres de la mañana llegaba ciego. Recuerdo que había dos micrófonos para seis artistas, el sonido era pésimo… Salí y debí cantar 15 minutos, quizá 16. El contrato, que lo había arreglado Pulpón, estipulaba que cantaría la caña, la siguiriya y la liviana. Pero para terminar antes los canté todos de un tirón y acabé. Entonces salió un cojo del Ayuntamiento al escenario y con el contrato en la mano empezó a gritar: "¡Motrileños, ha venido a engañarnos! ¡Mirad lo que pone aquí!". Para no pagarme, alegaron que había incumplido el contrato. Así que los llevé al juzgado para poder cobrar. En el juicio, el abogado me preguntó si era cierto que no había cantado la liviana. Y yo le dije: "Canté la mía personal". Y él: "¿Pero se alivió al cantarla?". Entonces le expliqué: "Mire, se llama así porque es un cante de preparación, pero se la voy a cantar para que la conozca". Ahí terció el juez: "Vuelva usted al banquillo que son las once de la mañana y aquí no se canta". Al final gané el pleito y cobré. Lo que ya no sé es si la jurisprudencia quedó a favor de la libertad del cante o no. Lo único que sé es que programar esos festivales que duran siete horas como defensa de la pureza del flamenco es un disparate. Muchos acaban a silletazos.
Kafka. Hicimos una cosa de Kafka con Israel Galván. Hice un tema, leí La metamorfosis y es impresionante; la idea es genial, y que Israel lo montara sólo se le puede ocurrir a alguien de un talento extraordinario.
Libertad. He dado la impresión de ser más libre de lo que he sido. Los pasos que he dado han sido más por desesperación que por otra cosa, por no tener más remedio. Muchos han sido más largos de lo que deberían haber sido, huidas hacia delante. Estás intentando encontrarte con el cante clásico, que es lo que más me ha gustado… Pero si me hubiera ceñido a eso, muchas cosas que están hechas no se habrían hecho, claro. Aunque muchas veces las he hecho porque me ayudaban a aprender a cantar mejor por siguiriyas. Cuando te tiras una temporada cantando con una guitarra eléctrica, paras y vuelves, el oído te lo agradece. Sobre todo por el cambio, por el descanso de la rutina. También es cierto que me gusta la sorpresa, el riesgo, otras posibilidades. A veces pienso: de mantener la pureza que se encarguen otros. Pero siempre vuelvo; es una regresión, porque siento que todavía hay mucho que hacer ahí. Se ha perdido el rito de la afición, y es paradójico que lo diga yo que me he paseado por ahí con guitarras estridentes, pero ese respeto por los anteriores ya no está. Escuchar a los viejos es lo primero para poder caminar; los que has conocido, los que te han entusiasmado, los que no has podido oír porque no estaban grabados y has tenido que imaginártelos… Ésos son siempre los más inspiradores.
Madrid. La calle de Alcalá, aparte de ser preciosa, es la calle por donde han bajado y subido los mejores toreros después de triunfar en Las Ventas. Cantando allí se sufre mucho más que se goza, pero cuando las cosas salen bien duran más. No hay una ciudad en el mundo con más arte, flamenco y del otro. Sin menospreciar a ninguna: vamos los andaluces y los antiandaluces, y Madrid nos recibe a todos. El ole se dice muy bien, porque hay mucha costumbre de escuchar. Y de ir a los toros. Le debo a Madrid todo lo que soy. Siempre la defenderé. Aunque se haya convertido en un mastodonte, conserva el sabor y la nobleza.
Marchena, Pepe. La flamencología nos hizo ver que Marchena era la denigración del arte flamenco. Ahora sabemos que es una de las glorias más sensacionales del arte flamenco, para cualquiera que tenga los oídos medianamente en su sitio. Un creador nato.
Melismas. Esas notas y esos giros que hacemos los cantaores y los árabes. Debe ser cosa del Mediterráneo. Lo cual no quiere decir que nos bañemos todos los días en Marbella.
Mirabrás. Pregones andaluces, arte popular a un paso del flamenco y que muchas veces se confunde. Han desaparecido los pregoneros de Andalucía, pero el cante sigue. No tiene la difusión de los Rolling Stones, pero sigue siendo una maravilla.
Morente, Estrella. Una sorpresa dentro del panorama flamenco. Grabó el primer disco y a los pocos meses era un reguero de pólvora. Eso sucede muy esporádicamente en el flamenco. No me gustan las posturas de decir "es la mejor que ha salido en no sé cuántos años" porque eso es un desprecio inmediato al resto de los jóvenes, y los buenos no son superiores a los otros, son diferentes. Lo que puedo decir es que mejor que Estrella no ha cantado nadie hasta la fecha. Y que está en la edad de aprender y competir dentro de su grupo de población.
Nitri, Tomás El. A ése no le hemos oído, sólo tenemos las patillas iguales. Le dieron la Llave del Cante, que debió ser un invento de un empresario habilidoso de la industria del flamenco: el hombre vino a Madrid, puso en competencia a las figuras y también le dio la Llave a Vallejo; antes la había ganado El Nitri, probablemente por idea de otro empresario. Lo de las llaves tiene un peligro. Si el que la recibe se cree que tiene la llave del cante, no tiene arreglo. Como operación comercial o reconocimiento a una proyección, bueno, está bien. Pero parece que el que tiene la llave es algo. Imaginemos la llave de la pintura. ¿Por dónde empezamos? ¿El Greco, Picasso, Barceló, Sicilia? No habría cerrajeros para tanta gente.
Ortega y Gasset. Tenía nombre de torero retirao. No lo he leído.
Pellizco. La transmisión. Lo que sucede cuando la gente dice ole. ¿Por qué dicen ole? Yo creo que hay dos tipos de ole: el del efecto (un gran alarde de voz, por ejemplo) y el del efectismo. A mí me gusta el del efecto, el del arte, el del pellizco. Es igual que el de los toros. Por eso el flamenco y los toros son los dos únicos artes en que se dice ole.
Revólver (Sala). Un sitio al que guardo mucho cariño, hicimos allí actuaciones de mucha emoción en un momento muy bonito, en plena Movida madrileña, y algunos iban con las crestas, los punkis y los más vanguardistas… Santi fue un atrevido maravilloso y encontró la tecla de los "lunes flamencos".
Sanlúcar, Manolo. El mejor cantaor con la guitarra. Es un cantaor que lleva guitarra. Esencia y pureza del toque flamenco.
Templarse. Prepararse, buscar la entonación y templar el cante antes de empezarlo. Se hizo una ley, y de ese temple hubo quien hacía verdaderos cantes. Por ejemplo, Chacón: una salida de Chacón era un cante.
Unión, La. Un festival veterano, empezaron unos cuantos hombres con pocos recursos y ahora es uno de los más importantes de España. Se mantiene, cada año va a más porque tienen la imaginación que había hecho falta en otros festivales de Andalucía.
Vallejo, Manuel. Uno de los más geniales artistas de la historia del cante flamenco. Tuvo muy mala suerte, víctima de los "revertefascistas", lo metieron en la cárcel y lo sacó un militar amigo y aficionado al flamenco, pero ya estaba destrozado de las palizas que le dieron. Todo, por cantar los fandangos republicanos. Como cantaor ha sido de los más grandes, y hubiera dado dinero por conocerlo. Pero mucho dinero.
Yerbagüena, Frasquito. Era uno de los que le pedían la cartera al señorito para ver la foto de su nieto. Gran aficionado de Graná que cantaba un fandango del Albaicín muy personal. Es un cante muy bonito que ha prosperado mucho: lo hemos cantado todos.
Plaza de los Herradores. A las puertas de Graná, está la Virgen del Triunfo con veinticinco faroles. Recuerdo que había coreografías de las cuevas del Sacromonte por ese palo; es un cante bailable que se conserva gracias a los gitanos. En la conservación de cantes y músicas ancestrales, la importancia de los gitanos ha sido crucial.
Zorongo. Canción popular de Federico, una belleza a la que el mundo del cante también le ha metido mano. Es tan pequeño el escalón dentro del laberinto entre el folclore, la canción popular andaluza y castellana, el flamenco y la canción tradicional, todo está tan cerca, que muchas veces distinguirlo es difícil. Pero esa confusión, y esa fusión, me gustan mucho.

Via: blogbar do fontana: El universo morentiano, de la A a la Z – El País, es – link (aqui)


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